Desde su escritorio, a miles de kilómetros de los estadios, el editor fotográfico Jonny Weeks explora la fotografía experimental en el Mundial 2026 usando un escáner digital plano para distorsionar imágenes del torneo.
Jonny Weeks ha editado miles de fotografías de fútbol a lo largo de su carrera, pero nunca ha estado en un Mundial. Lo reconoce él mismo: envidia a quienes cubren esos partidos desde el borde del campo, cámara en mano. Sin embargo, durante este torneo descubrió que la distancia no impide crear imágenes experimentales del evento.
La técnica que utiliza se llama slit-scanning, un proceso fotográfico alternativo que Weeks probó por primera vez hace años. En su versión analógica, el fotógrafo hace correr un rollo de película frente a una ranura estrecha dentro de la cámara, registrando el flujo del tiempo en una sola imagen. El resultado es una distorsión curiosa, casi como celebrar el defecto conocido como "obturador rodante" —rolling shutter— que ha incomodado a los fotógrafos durante generaciones. Es una técnica laboriosa y difícil. Pero existe un camino más accesible: imprimir fotografías y pasarlas por un escáner plano digital.
Una técnica con historia en el deporte
El slit-scanning mecánico tiene raíces que se remontan al menos a finales de los años treinta. El ingeniero de Hollywood Lorenzo Del Riccio construyó entonces la llamada "cámara de flujo circular", que el Del Mar Thoroughbred Club instaló en la línea de llegada de sus carreras de caballos en Estados Unidos. La película avanzaba al ritmo de un caballo promedio: cualquier parte del cuerpo que se moviera más rápido o más lento quedaba deformada en la imagen. Pero el aparato registraba lo fundamental: quién ganaba la carrera.
Dos décadas después, el legendario fotógrafo de la revista Life, George Silk, aplicó la misma técnica en las pruebas clasificatorias para los Juegos Olímpicos de 1960. Sus imágenes de lanzadores de bala y velocistas daban una visión impresionista del atletismo, el cuerpo humano en plena transformación.
El Mundial 2026 y la fotografía alternativa
Este Mundial ha visto crecer el número de fotógrafos que cubren el torneo de maneras poco convencionales. Florence Pernet produjo imágenes que se volvieron virales simplemente fotografiando la pantalla de su televisor; el futbolista francés Michael Olise las compartió en redes y el alcance fue masivo. La propia Pernet lo explicó así: "No tengo acreditación, pero tengo mi televisor y mi propia visión" (traducción).
Incluso los fotógrafos de las grandes agencias internacionales reciben cada vez más el encargo de hacer algo diferente. De ahí el uso de cámaras vintage voluminosas, imágenes infrarrojas y filtros prismáticos junto a las modernas cámaras sin espejo y teleobjetivos de alto costo. Shaun Botterill, de Getty, ha estado fotografiando en México con el mismo tipo de película que usaba cuando cubrió el Mundial allí en 1986. Bonos verificados · +18 · Juega con responsabilidadBonos exclusivos para apostar al Mundial 2026
Weeks aprendió, mientras experimentaba con su escáner, que ciertos tipos de imágenes se adaptan mejor a ciertos tipos de movimiento. Para la celebración del gol de Harry Kane ante la República Democrática del Congo, usó un enfoque irregular que no debió nada a la planificación y todo a la casualidad. Escaneos posteriores, como el efecto espejo aplicado a Kylian Mbappé, fueron deliberados y premeditados.
La pregunta inevitable es por qué distorsionar la realidad o perseguir la imperfección, justo cuando la tecnología permite capturar 30 fotogramas nítidos por segundo con autoenfoque controlado por el ojo. La respuesta de Weeks es directa: la fotografía siempre ha sido un medio artístico además de una herramienta documental. Es maleable. Es subjetiva. No hay reglas.
Las imágenes originales que adaptó exigieron una habilidad e intuición enormes —precisamente por eso las eligió—, pero a veces vale explorar el Mundial de otra manera, aunque uno esté a 5.000 kilómetros de la acción. seleccion inglaterra fotografia mundial 2026