El fútbol africano en el Mundial 2026 dejó una imagen doble: el avance histórico de Cabo Verde y nueve clasificados en la fase de grupos conviven con la sensación de que el continente pudo haber llegado más lejos.
Túnez cayó en desventaja a los siete minutos de su primer partido, a los cuatro del segundo y a los tres del tercero. Con esa secuencia, pulverizó el récord de México de 96 años como la selección que más tiempo había pasado perdiendo en una misma Copa del Mundo: 240 minutos a 256. Fue, sin matices, una de las peores actuaciones individuales en la historia del torneo. Y aun así, el balance africano en este Mundial no puede leerse solo desde ese extremo.
Nueve de las diez selecciones de la Confederación Africana de Fútbol (CAF) superaron la fase de grupos. Eso no había ocurrido antes. La UEFA colocó 13 equipos en los octavos de final; la CONMEBOL, cinco. Fueron Asia y, sorprendentemente, la CONCACAF quienes quedaron por debajo de las expectativas: del bloque asiático solo avanzaron Japón y Australia, y de la zona de los tres anfitriones de la CONCACAF, únicamente los propios anfitriones. En ese contexto comparativo, África tuvo un Mundial sobresaliente.
La promesa de los nueve y el techo de los dos
El objetivo concreto era histórico: llevar por primera vez a tres selecciones africanas a los octavos de final. En Qatar 2022, lo lograron Marruecos y Senegal. En Rusia 2018, ninguna. En Brasil 2014, Argelia y Nigeria. En Sudáfrica 2010, con seis participantes africanos, solo Ghana pasó de grupos, y lo hizo en circunstancias polémicas: Serbia fue víctima de un claro penal por mano contra Australia que el árbitro no cobró. En Alemania 2006, también solo Ghana. En Corea y Japón 2002, únicamente Senegal.
Esta vez llegaron dos: Egipto y Marruecos, ambos a través de penales. Que dos selecciones africanas alcancen los octavos por esa vía solo había ocurrido dos veces antes. Es un avance, pero acotado. Y la sensación que queda es que pudo haber sido mejor. Que en varios casos debió haber sido mejor.
Argelia fue la derrota más clara: Suiza la superó con comodidad en la ronda de 32. Aunque Ibrahim Maza volvió a mostrar jerarquía individual, los argelinos repitieron en esa fase el mismo defecto que arrastraron en el grupo: conceder al menos un gol evitable por partido. Las otras eliminaciones fueron por márgenes mínimos, y ahí está el verdadero nudo del análisis.
Lo que se dejó ir
Senegal tenía el partido ganado contra Bélgica. Ganaba 2-0 con cuatro minutos por jugar en el tiempo extra. Había dominado el encuentro con claridad. Que el partido terminara en penales, con el árbitro concediendo un penal a Bélgica en el último suspiro del tiempo extra tras revisión del VAR, es un dato; pero el dato anterior es que Senegal no debió haber permitido que el partido llegara siquiera a ese punto. belgica vs senegal mundial 2026
Costa de Marfil había empatado ante Noruega y tenía el impulso a su favor. Perdió igual. La República Democrática del Congo llegó a liderar su partido contra Inglaterra, pero el agotamiento físico la hundió en el último cuarto de hora. england vs dr congo mundial 2026
El patrón se repite incluso en la fase de grupos: Costa de Marfil había puesto en ventaja a Alemania antes de quedar atrás, Marruecos había marcado primero ante Brasil y Senegal lucía sólido al descanso frente a Francia. Ninguno de esos tres partidos terminó con victoria africana. Posiciones de privilegio que no se convirtieron en resultados.
Rudi García, entrenador de Bélgica, ofreció una lectura al respecto: la inexperiencia de equipos no habituados a defender resultados ante rivales de mayor jerarquía. Puede ser. También puede ser falta de profundidad en los banquillos, escasez de opciones para sostener un plan cuando el cuerpo empieza a ceder, como le ocurrió con nitidez a la RD Congo. O simplemente un déficit de convicción en los momentos en que el marcador favorece al equipo africano y el rival es de los considerados grandes. Probablemente no hay una sola explicación que aplique a los cinco casos por igual. Bonos verificados · +18 · Juega con responsabilidadBonos exclusivos para apostar al Mundial 2026
Cabo Verde merece un capítulo aparte. Que estuviera en el Mundial ya era extraordinario; que pasara la fase de grupos, más aún. Perder por poco ante Argentina, llevarla al tiempo extra y empatar dos veces antes de caer, es una gesta que no se borra con el marcador final. argentina vs cabo verde mundial 2026 cabo verde
Ghana, en cambio, no tuvo esa lectura generosa. Tras quedar en desventaja ante Colombia, el equipo dirigido por Carlos Queiroz no encontró el camino de vuelta al partido. Es el lado B de ese estilo: cuando el rival marca primero, el sistema se congela. El empate agónico ante Inglaterra en la fase de grupos quedó como un destello aislado. colombia vs ghana mundial 2026
Sudáfrica perdió ante Canadá con un gol en el tiempo de descuento, pero el resultado fue consecuencia de una actuación pasiva que poco tuvo que ver con el equipo que llegó a las semifinales de la Copa Africana de Naciones en 2024. sudafrica vs canada mundial 2026
La pirámide que se ensancha sin crecer
El debate de fondo no es nuevo. Durante años, la CAF argumentó que cinco cupos mundialistas eran insuficientes para 54 federaciones miembro: apenas el 9% de las selecciones africanas accedía al torneo, frente al 50% de las sudamericanas. El contraargumento era directo: Sudamérica acumula 10 títulos mundiales y África no tenía ni un semifinalista hasta que Marruecos llegó a las últimas cuatro en Qatar 2022. Encontrar el equilibrio entre representación y nivel competitivo no tiene fórmula sencilla.
Con el formato de 48 equipos, África obtuvo nueve cupos garantizados más la posibilidad de un décimo a través del repechaje intercontinental, que la República Democrática del Congo aprovechó. Que nueve de diez pasaran la fase de grupos responde a quienes reclamaban más lugares. Pero que solo dos lleguen a octavos, y ninguno encabece su grupo, responde a quienes señalan que la representación no equivale automáticamente a mayor peso en las instancias definitivas.
La imagen que queda es la de una pirámide que se ensancha en su base: hay más selecciones africanas capaces de competir y pasar grupos en un Mundial de 48 equipos. Pero el techo no sube al mismo ritmo. Para que eso cambie, selecciones como Senegal y Costa de Marfil tendrán que aprender a convertir sus buenos comienzos en victorias contra rivales de mayor renombre cuando la oportunidad se presenta. Marruecos tiene la posibilidad de asentarse como parte del grupo de élite global, pero ese paso todavía está pendiente de confirmación. marruecos senegal