Con ocho goles en el torneo y el brazalete de capitán bien puesto, Kylian Mbappé conduce a Francia a su tercera semifinal consecutiva del Mundial y se encarga de que nadie en el vestuario confunda el potencial con el título.
Antoine Griezmann miraba desde las tribunas. El hombre que fue el motor de la semifinal de Francia contra Marruecos en 2022 observó esta vez como espectador cómo Les Bleus volvían a dejar atrás a los Leones del Atlas, 2-0, y sellaban su pase a una tercera semifinal mundialista consecutiva. El delantero de 35 años, que hace poco firmó con Orlando City, no había asistido a un partido de Francia desde que se retiró de la selección en 2024, tras un breve paso como vicecapitán.
Cuando Hugo Lloris dejó la capitanía después del último Mundial, la cinta parecía destinada a Griezmann, el soldado más fiel de Didier Deschamps durante años. Deschamps decidió otra cosa: se la entregó a Kylian Mbappé, que entonces tenía 24 años. Fue, probablemente, el movimiento más discutido de su larga etapa al frente del equipo.
El debate que ya no existe
La decisión abrió un debate nacional. El propio Griezmann admitió que ser ignorado para el cargo después de casi una década de servicio había sido difícil de aceptar. Tres años después, con Mbappé anotando el gol que puso el 2-0 —el octavo suyo en este torneo— frente a Marruecos, ese debate está cerrado. marruecos vs francia mundial 2026 francia
El capitán tiene 27 años y es uno de los dos jugadores del plantel actual que participó también en las dos campañas anteriores, junto a Ousmane Dembélé. N'Golo Kanté y Lucas Hernández, los otros dos campeones del mundo en el equipo, se perdieron Qatar por lesión.
Mbappé llega a este Mundial con una perspectiva que pocos tienen: conoce la euforia de levantar la copa y la frustración de llegar a la final sin ganarla. Esa doble experiencia moldea el discurso que repite ante los medios cada vez que puede. Mientras las comparaciones con grandes selecciones francesas del pasado se multiplican, él frena el entusiasmo con datos propios.
"He sido campeón del mundo y he sido subcampeón, y este equipo no es ninguna de las dos cosas", dijo al salir del Boston Stadium tras el triunfo sobre Marruecos. "Tal como están las cosas, no es el mejor equipo en el que he jugado, pero puede ser el que tiene más potencial, con el que podemos mirar el futuro con más facilidad. Es un equipo con el que se puede soñar, aunque los mejores equipos son los que ganan" (traducción).
Esa cautela no es pose. Viene de haber vivido en carne propia lo que pasa cuando un equipo se cree invencible antes de tiempo. En la Eurocopa 2020, Les Bleus llegaron con una delantera de Mbappé, Griezmann y Karim Benzema que el diario L'Équipe presentó en portada como "la envidia de todos los países". Cayeron en octavos ante Suiza. Bonos verificados · +18 · Juega con responsabilidadBonos exclusivos para apostar al Mundial 2026
Potencial no es garantía
"Somos conscientes del potencial de este equipo, pero eso no es lo que te hace ganar partidos", insistió Mbappé. "Salimos al campo con confianza, pero todavía tenemos que demostrarlo antes de que nos llamen invencibles, o el superlativo que quieran usar" (traducción).
La imagen de Mbappé en Francia sufrió con su salida conflictiva del París Saint-Germain, pero cuando viste la camiseta de Les Bleus el respaldo es unánime. La facilidad con la que desmonta defensas rivales, la manera en que absorbe el foco mediático —tanto el favorable como el crítico— y la forma en que asume las responsabilidades de liderazgo dentro del grupo no han hecho más que validar la apuesta de Deschamps de hace tres años.
Una de las formas concretas en que ese liderazgo se expresa es en la reverencia que Mbappé exige hacia el Mundial como competencia. No lo dice de manera abstracta.
"Como jugador, no hay nada más grande que jugar un Mundial. Somos muy conscientes de eso y estamos intentando transmitírselo a los jugadores más jóvenes", afirmó el jueves por la noche (traducción).
Quien lo dice acumula 20 goles en 20 partidos mundialistas. La autoridad moral para decirlo es difícil de cuestionar.
"Este país tiene una historia en el Mundial", continuó, con un tono casi solemne. "Necesitan saberlo, y conocer la presión que implica jugar por Francia" (traducción).
Francia llega a la semifinal en Dallas como favorita del torneo, una etiqueta que no ha dejado de crecer en las últimas semanas. Mbappé, con esa mezcla de ambición y desconfianza hacia los propios elogios, se encarga de que sus compañeros más jóvenes mantengan los pies en el suelo. francia evolucion ataque deschamps mundial 2026