Con la fase eliminatoria del Mundial 2026 en marcha, los penales vuelven a ser protagonistas. La investigación acumulada durante décadas ofrece pistas concretas sobre cómo maximizar las chances de convertir.
La final del Mundial 2022 terminó en penales. Argentina y Francia habían empatado 3-3 en tiempo reglamentario y prórroga, y fue desde los doce pasos donde los albicelestes sellaron el título: 4-2 en la tanda. Ese partido ilustra con brutalidad lo que los equipos ya saben: un solo penal puede decidir una Copa del Mundo, y cualquier ventaja en la ejecución tiene un valor enorme.
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Ganar el sorteo importa más de lo que parece
Antes de que ruede el primer balón en una tanda, ya existe una ventaja potencial: el lanzamiento de moneda. Una investigación basada en tandas de grandes competencias —Mundial, Eurocopa y copas domésticas inglesas entre 1970 y 2003— muestra que el equipo que ejecuta primero gana el 60,5% de las veces.
Estudios posteriores, que incorporaron partidos disputados tras el cambio de reglamento de 2003 —que permitió al ganador del sorteo elegir si ir primero o segundo—, matizan esa conclusión. Ganar el sorteo en sí mismo resultó más determinante que simplemente patear primero: alrededor del 60% de los equipos que ganaron la moneda terminaron ganando la tanda, frente a un 51% para los que simplemente tiraron primero. La elección, en otras palabras, vale.
La carrera de aproximación: un detalle que no es menor
Uno de los estudios con mayor muestra en este campo analizó más de 1.700 penales a lo largo de cuatro temporadas, desde 2015-16 hasta 2018-19. Publicado en 2020 en el International Journal of Performance Analysis in Sport, el trabajo del investigador Mikael Jamil y sus colegas comparó la efectividad de distintas técnicas en las primeras divisiones de Inglaterra, España, Alemania e Italia.
Un hallazgo llamó la atención: las técnicas más eficaces varían según el país. Los disparos al centro del arco se asociaron estadísticamente con el éxito en la Premier League, mientras que en La Liga los puntos calientes eran las esquinas inferiores —abajo a la izquierda y abajo a la derecha.
En cuanto a la carrera de aproximación, los datos fueron más uniformes. Una carrera larga —más de seis pasos— se asoció con penales exitosos en las cuatro ligas. Una carrera media —entre dos y cinco pasos— también resultó exitosa en todas excepto Italia. Las carreras cortas, en cambio, no representaron una ventaja significativa en ningún contexto.
Potencia contra colocación
Un estudio de 2002, aunque con una muestra más reducida, exploró la relación entre la potencia del disparo y la probabilidad de éxito. La conclusión intuitiva se confirmó con números: los disparos con poca potencia tienen más chances de ser atajados, y los disparos con demasiada fuerza tienen más chances de irse afuera. El punto óptimo, según los autores, ronda el 75% de la potencia máxima.
El estudio de Jamil de 2020 abordó la misma pregunta desde otro ángulo, clasificando los disparos según la parte del pie utilizada: los ejecutados con el interior se consideraron colocados; los realizados con el empeine, potentes. Ambos tipos se asociaron con el éxito en España, Italia y Alemania. En Inglaterra, sin embargo, solo la colocación mostró una asociación significativa con los penales convertidos.
El patrón se repite: colocación preferida en la Premier League y la Serie A; potencia en La Liga y la Bundesliga. Los chips al estilo Panenka, que recuerdan la mítica ejecución de Antonín Panenka en la Eurocopa de 1976 ante Alemania Occidental, no mostraron resultados favorables ni fueron estadísticamente relevantes en ninguna de las ligas analizadas. panenka penalty 50 anos
Dónde apuntar dentro del arco
Varios estudios han intentado identificar si existe una zona óptima del arco para dirigir el penal. Los investigadores dividen el arco en una cuadrícula y registran hacia dónde apuntó cada disparo y si fue gol, atajado o errado.
Un estudio de 2016 de Carlos Almeida y coautores, también publicado en el International Journal of Performance Analysis in Sport, analizó 536 penales de la Champions League y la Europa League. Sus resultados confirman algo que futbolistas y aficionados intuyen: existe una tensión directa entre riesgo y recompensa según la zona elegida.
Los disparos hacia la parte alta del arco son mucho más difíciles de atajar, pero también tienen mayor probabilidad de irse por encima del travesaño. Pese a esa ventaja teórica, la mayoría de los jugadores prefiere apuntar abajo. Los analistas interpretan que muchos ejecutores prefieren asegurarse de que el balón vaya entre los tres palos —aunque pueda ser detenido— antes que arriesgarse a fallar el arco por completo.
Un repaso de las tandas del Mundial 2022 respalda esa lectura: muy pocos disparos se dirigieron hacia la parte alta del arco.
Otros estudios sugieren que el centro del arco puede ser una buena alternativa, aunque, de nuevo, depende de la liga. Un trabajo de 2009 que analizó 311 penales de diversas ligas profesionales masculinas encontró que los disparos al centro tenían menos probabilidades de ser atajados que los dirigidos a las esquinas. Estadísticas de la Premier League recopiladas por Opta refuerzan esa tendencia con números precisos: disparar abajo a la izquierda tiene una tasa de éxito del 77,2%; abajo a la derecha, del 80%. Apuntar alto al centro alcanza un 97,8% de efectividad, y un disparo bajo al centro registra un 80,2%.
El estudio de Jamil de 2020 encontró que apuntar al centro del arco se asoció con penales exitosos en la Premier League; en otras ligas, las esquinas inferiores también mostraron esa asociación.
El comportamiento del arquero
Varios estudios también rastrean el movimiento del arquero durante la ejecución. Dado que un penal bien ejecutado viaja a gran velocidad, es prácticamente imposible para un guardameta esperar a ver la dirección del disparo y reaccionar en consecuencia. Lo que hacen, en cambio, es anticiparse: lanzan una hipótesis sobre hacia dónde irá el balón basándose en el lenguaje corporal del ejecutor y en el historial de penales de ese jugador.
Ahí aparece uno de los datos más llamativos que recogen varios estudios: los arqueros casi siempre se tiran hacia un costado —izquierda o derecha—, aunque entre el 20% y el 30% de los disparos van al centro del arco. Esa tendencia a moverse lateralmente, incluso cuando quedarse quieto podría ser más efectivo en una proporción significativa de los casos, es uno de los patrones más consistentes en la literatura sobre penales. selecciones mundial 2026 fase eliminatoria mundial 2026