La expulsión de Breel Embolo por identidad errónea en el VAR desató la furia de Suiza y condicionó el cuartodefinal del Mundial 2026 ante Argentina durante 67 minutos.
Breel Embolo salió del campo en lágrimas, escoltado por varios compañeros a través del túnel del Kansas City Stadium, mientras en las tribunas —mayoritariamente pro-Argentina— estallaba la euforia. La decisión que lo mandó a los vestuarios no fue un pisotón ni una entrada violenta: fue una revisión del VAR por «identidad errónea» que convirtió la amarilla a Leandro Paredes en una segunda amarilla para el propio Embolo. suiza vs argentina mundial 2026 12 07
El momento bisagra llegó al minuto 72. Paredes se lanzó a disputar el balón con Embolo cuando el delantero suizo arrancaba hacia el frente, y el árbitro portugués João Pinheiro sancionó al argentino con amarilla por la entrada. Hasta ahí, nada extraordinario. Pero el VAR Guillermo Pacheco Larios pidió revisión por identidad errónea: las imágenes mostraban que Embolo había comenzado a caer antes de que Paredes hiciera contacto. La infracción se invirtió: de temeridad de Paredes a simulación de Embolo. Ambas se castigan con amarilla; el problema es que Embolo ya cargaba con una del primer tiempo —precisamente por una falta clara sobre Paredes en el descuento de la primera mitad— y quedó fuera.
La reacción del banco suizo
El anuncio por el altavoz del estadio detonó al banquillo de Suiza. El técnico Murat Yakin no se guardó nada en la rueda de prensa posterior.
"Es completamente incomprensible", dijo Yakin. "Sé que van a proteger a su árbitro, pero esta regla destruyó el partido hoy" (traducción).
Yakin fue más lejos al hablar de la jugada puntual de Paredes sobre Embolo:
"Ante todo, no había ninguna razón para dar esa amarilla. No lo entiendo, fue una situación inofensiva" (traducción).
El centrocampista Remo Freuler fue igual de directo:
"Es un desastre. No sé qué está haciendo el árbitro. No entiendo por qué lo llaman para una situación así, porque hay muchas faltas de ese tipo en el primer tiempo. Quizás también tendría que haberlos amonestado a ellos" (traducción).
Y añadió:
"No entiendo cómo el VAR puede cambiar un partido con esta situación. Que el árbitro haga su trabajo, ¿no?" (traducción).
Yakin también se refirió al estado anímico de Embolo:
"Pueden imaginarse cómo está. Está destrozado. No pudo ayudar al equipo hoy. Nos duele a nosotros y le duele a él. Fue un error del árbitro" (traducción).
Una regla nueva, aplicada en el peor momento
La identidad errónea existe como motivo válido para revisión del VAR desde que se implantó la tecnología, pero hasta este Mundial 2026 su uso era casi exclusivo para casos evidentes: cuando un árbitro amonestaba al jugador equivocado por una falta cometida por su compañero. Bonos verificados · +18 · Juega con responsabilidadBonos exclusivos para apostar al Mundial 2026
La Junta Internacional de Fútbol Asociación (Ifab), el organismo que regula las leyes del juego, amplió la definición antes del torneo. En su última actualización, Ifab extendió el concepto de «identidad errónea» para cubrir situaciones en las que un jugador es amonestado pero la infracción la cometió el equipo contrario. Eso fue exactamente lo que ocurrió ante Argentina.
Yakin admitió que no conocía el cambio reglamentario antes del partido del sábado, aunque eso no suavizó su crítica:
"Esta es una regla que, en mi opinión, no tiene nada que ver con el fútbol. El hecho de que hayan introducido semejante regla es simplemente innecesario. Es extremadamente doloroso" (traducción).
No era la primera vez en este Mundial que la norma se aplicaba de este modo. En la fase de grupos, el defensor estadounidense Tim Ream recibió inicialmente una amarilla por una falta sobre Miguel Almirón de Paraguay, pero el VAR intervino por identidad errónea, el árbitro fue al monitor y determinó que Almirón había simulado. La amarilla pasó del estadounidense al paraguayo. Aquella decisión también generó debate, aunque la FIFA confirmó después que la aplicación fue correcta.
La del sábado tendrá mucho más escrutinio, y no solo por el escenario —cuartos de final de un Mundial— sino por las consecuencias concretas: Argentina recibió la ventaja numérica justo cuando parecía empezar a perder el control del juego. Suiza había empatado a través de Dan Ndoye en el minuto 67 y crecía en el partido. Cinco minutos después, quedó con diez. Tuvo que jugar todo el tiempo extra en inferioridad y su defensa, ya sin fuerzas, encajó dos goles en un lapso de nueve minutos. Eliminada.
Yakin no dejó margen para la ambigüedad al cerrar su valoración del episodio: «Fue decisivo para el resultado final del partido». suiza argentina