Con Folarin Balogun suspendido por acumulación de tarjetas, Mauricio Pochettino debe resolver el mayor problema táctico del equipo estadounidense antes de enfrentar a Bélgica por un lugar en los cuartos de final del Mundial 2026.
Folarin Balogun no estará. La tarjeta roja que le costó la suspensión deja a la selección de Estados Unidos sin su principal referente ofensivo en el momento más delicado del torneo. Pero la pregunta que ocupa a Pochettino no es solo quién entra, sino cómo entra y qué rol cumple en un partido que el equipo necesita ganar de una manera muy específica.
Bélgica: posesión sin profundidad
Los antecedentes directos entre estas selecciones son casi irrelevantes como guía. Bélgica conserva cuatro jugadores que estuvieron en la victoria 2-1 ante Estados Unidos en el Mundial 2014; los estadounidenses, ninguno. El 5-2 de marzo pasado tampoco sirve de referencia: fue un amistoso y los Diablos Rojos llegaron a Qatar —perdón, a este Mundial 2026— en un registro muy distinto.
Rudi Garcia ganó el Grupo G, pero por diferencia de goles sobre Egipto, con apenas un punto de ventaja sobre Irán. En los dieciseisavos, Bélgica llegó al minuto 82 perdiendo 2-0 ante Senegal. Remontó, forzó el alargue y clasificó gracias a un penal concedido en el tiempo más tardío de la historia del Mundial, en una jugada que generó controversia inmediata. belgica vs senegal mundial 2026
En los cuatro partidos disputados, Bélgica ha retenido el 57% de la posesión y un 65% de inclinación de campo —una métrica que pondera únicamente los toques en el último tercio—, pero no ha logrado convertir esa ventaja en peligro consistente. Garcia parece dudar sobre cómo utilizar a Romelu Lukaku, quien llega de un año perdido en Nápoles. El juego belga pasa demasiado tiempo en el mediocampo antes de buscar a Jérémy Doku y Leandro Trossard por las bandas, que intentan crear ocasiones entrando hacia el centro.
La posesión puede ser un dato engañoso, pero en términos estilísticos ayuda a entender a este equipo. Bélgica ganó el duelo de tenencia del balón en los cuatro partidos; Senegal fue quien más se le acercó con una distribución 52-48. Estados Unidos, por su parte, ha manejado el 58% de posesión en sus cuatro encuentros, casi idéntico al registro de Garcia. Si Pochettino logra que sus jugadores mantengan el balón con regularidad, los Diablos Rojos podrían desestabilizarse. Bonos verificados · +18 · Juega con responsabilidadBonos exclusivos para apostar al Mundial 2026
La defensa belga se beneficia de tener el balón: sin él, es vulnerable por los costados. Los centrales Brandon Mechele y Arthur Theate defienden de forma pasiva, priorizando su posición sobre la presión adelantada. Mehdi Taremi, el iraní, aprovechó esa tendencia con movimientos en los canales que los dejó estáticos. Youri Tielemans carga con la responsabilidad de hacer avanzar el balón hasta los pies de Kevin De Bruyne, lo que deja la línea defensiva con escasa cobertura. El equipo de Garcia registra apenas tres recuperaciones en campo rival por partido, situándose en la mitad inferior del campo de 48 selecciones. Thibaut Courtois es un seguro de vida, pero las debilidades existen.
Senegal estuvo cerca de eliminar a Bélgica usando precisamente las bandas: balones rápidos a los extremos y llegadas de los laterales para generar superioridades numéricas. Esa es una hoja de ruta que el cuerpo técnico estadounidense ya tiene sobre la mesa.
El dilema de Pochettino: quién reemplaza a Balogun
La lógica convencional indica que Pochettino pondrá un delantero centro en lugar de Balogun. Pero el técnico argentino eligió un segundo atacante ante Australia en vez de un reemplazo espejo de Christian Pulisic, lo que abre la puerta a soluciones menos previsibles.
Una de ellas es Gio Reyna como falso nueve. Hay finalizadores capaces en el plantel —Pulisic, Malik Tillman, y extremos dinámicos como Antonee Robinson y Sergiño Dest— y Reyna podría arrastrar a los centrales belgas hacia zonas altas con movimientos inteligentes, para luego filtrar pases letales por los canales que dejen. Tiene la calidad técnica y el rango de pase para hacerlo. La duda es su ritmo: ante Turquía, en una de sus pocas titularidades del verano, le costó seguir el partido, y ha funcionado mejor como variante desde el banco.
Tim Weah es otra opción. Jugó de centrodelantero en los primeros años de su carrera, pero desde que dejó el Lille en el verano de 2022 raramente ha arrancado en esa posición. Si reemplaza a Balogun podría abrirse hacia la banda, aunque Estados Unidos ya tiene presencia por su costado preferido —el derecho— con Weston McKennie, Alex Freeman, Dest y Tillman.
Brenden Aaronson ha jugado pocas veces de delantero centro, aunque marcó dos goles cuando el Leeds lo utilizó en esa posición en enero. Su intensidad y su capacidad para intercambiarse con Pulisic y McKennie podrían marear a cualquier defensa, pero no ofrece la misma definición que otras alternativas.
El nombre más mencionado en los días previos es Ricardo Pepi. Arrancó de titular en dos de los tres partidos de la fase de grupos y entró desde el banco en los otros dos. Marcó 19 goles con el PSV la temporada pasada, pero bajo las órdenes de Pochettino ha cumplido funciones más ingrates: sostener el balón de espaldas al arco, protegerlo con el cuerpo para habilitar transiciones rápidas o secuencias de posesión sostenida. Es eficaz en eso. El problema es si esa característica es la más útil para este partido: un juego de espalda que frena el ritmo favorece a una Bélgica que no es precisamente atlética, y además puede dejarlo rezagado cuando el partido requiere que aparezca en el área.
El comodín: Haji Wright
Todo eso abre la puerta para Haji Wright. Ha jugado apenas un minuto en este Mundial, a pesar del papel protagónico que tuvo en el ascenso del Coventry City a la Premier League. Desde que Frank Lampard tomó el equipo en noviembre de 2024, Wright ha refinado su juego de manera notoria.
Es un corredor de canales eficaz, capaz de quedar detrás de la línea defensiva y ofrecer opciones cuando hay espacio disponible. En situaciones de congestión dentro del área también se mueve bien, encontrando huecos incluso cuando los rivales intentan cerrarle los ángulos. En un torneo físico como el Championship, su amenaza creció aunque los equipos rivales diseñaran planes específicos para neutralizarlo.
Hay un argumento adicional para elegirlo: su tendencia a marcar entrando desde la izquierda. Bosnia y Herzegovina limitó con éxito el avance estadounidense por ese costado, el mismo por donde la selección había generado mucho daño ante Senegal en un amistoso previo al torneo y ante Paraguay en el debut mundialista. Wright podría alternar zonas con Pulisic —amigo cercano suyo desde hace años— y tiene un antecedente directo en este contexto: marcó el único gol de Estados Unidos en la fase de eliminación del Mundial 2022, intencional o no. goles eeuu mundial 2022 clasificados
No existe un reemplazo exacto para Balogun; su nivel de los últimos meses era difícil de igualar. Lo que Pochettino necesita es la alternativa correcta para un partido concreto, no para una temporada. Una opción más ágil y directa como Wright tiene lógica, sobre todo sabiendo que Pepi puede aportar desde el banco si el partido lo pide. estados unidos belgica