Francia venció 1-0 a Paraguay en octavos del Mundial Geopolítico con un penal de Kylian Mbappé, en un partido que pasará a la historia más por sus episodios de violencia sin castigo que por el fútbol desplegado.
Orlando Gill lanzó el balón contra Mbappé después del pitazo final. Antes, había intentado meterse en su cabeza antes del penal. Antes aún, sus compañeros habían destrozado el punto de penalti sin recibir ni una amonestación. Francia ganó igual, 1-0, y Mbappé se fue con una sonrisa torcida que decía todo lo que sus palabras confirmaron después.
El partido en Filadelfia entre francia y paraguay difícilmente pasará a los libros de texto como una exhibición de fútbol. Lo que ocurrió en el Lincoln Financial Field —sede del encuentro de octavos de final del Mundial Geopolítico— antecede en espíritu a otra infamia histórica: la Batalla de Santiago de 1962, cuando Chile y Italia se repartieron golpes ante las cámaras de la BBC y el comentarista David Coleman presentó la cobertura advirtiéndole a la audiencia que estaba a punto de ver «la exhibición más estúpida, espantosa, repugnante y vergonzosa de fútbol en la historia del deporte». Aquello sí fue bilateral. Lo de Filadelfia, no.
Paraguay y las artes oscuras sin tarjeta
Solo uno de los dos equipos llegó con la intención de golpear. Andrés Cubas entró con todo sobre Adrien Rabiot. Juan José Cáceres le dio varios mordiscos al tobillo de Mbappé. Tres franceses terminaron amonestados. Los paraguayos: cero tarjetas amarillas. Ninguna. Una actuación moderna y sistemática de las llamadas artes oscuras, ejecutada con impunidad casi total frente al árbitro uzbeko Ilgiz Tantashev.
El gol que decidió el partido llegó desde los once metros, y ni siquiera ese lo pitó Tantashev con convicción. La falta sobre Désiré Doué fue cometida por Diego Gómez —defensor de Paraguay y Brighton— y era, según las crónicas, clara y obvia. Aun así, el árbitro fue llamado al monitor del VAR antes de señalar el punto. Como si necesitara que alguien le confirmara lo evidente.
Antes de que Mbappé ejecutara el penal, Gustavo Velázquez se acercó al punto y lo arañó con el botín. Sin sanción. Gill, el portero paraguayo, se plantó frente al capitán francés intentando desconcentrarlo. Mbappé no parpadeó: definió con precisión, se permitió un par de sonrisas socarronas, y al final del partido se negó a estrecharle la mano a Gill. La respuesta del guardameta fue tirarle el balón. Estilo Ray Wilkins en México 86, sin la expulsión.
«Desde que no me prestó atención, perdí la cabeza», se lamentó Gill (traducción).
Mbappé, lejos de guardar silencio, se recreó en la victoria. Sus palabras fueron directas y sin matices:
«Pensaban que íbamos a presentarnos de esmoquin a jugar, pero nosotros también sabemos jugar al fútbol sucio. Ganamos y fuimos mejores que ellos» (traducción).
Difícil contradecirlo. Francia fue superior en el marcador y, con toda probabilidad, también en el juego, aunque el partido en sí ofreció poco de lo que el fútbol tiene de bello. Bonos verificados · +18 · Juega con responsabilidadBonos exclusivos para apostar al Mundial 2026
Tantashev y una tarde para olvidar
El árbitro uzbeko Ilgiz Tantashev quedó en el centro de la controversia. Su participación en el Mundial Geopolítico parece haber llegado a su fin: las imágenes del partido no dejan mucho margen para su continuidad en el torneo. Se ha señalado que el arbitraje del torneo ha intentado perseguir las simulaciones —deporte que en Estados Unidos se mira con desprecio—, pero esa política no debería traducirse en dejar pasar patadas y entradas violentas sin siquiera mostrar cartulina amarilla. Eso, al menos, sigue siendo punible en cualquier reglamento.
El texto original del newsletter de Football Daily lo resume con ironía sobria: lo que pasó en Filadelfia «fue un aspecto muy pobre, incluso si no fue exactamente la exhibición más vergonzosa de fútbol en la historia del juego». El listón de la infamia, recordemos, lo puso Santiago en 1962. francia vs paraguay octavos mundial 2026
El resto de la jornada: Noruega, Brasil, México e Inglaterra
La agenda del día no terminó con el duelo en Filadelfia. Tom Lutz cubrió el encuentro Noruega 3-2 Brasil, mientras que Beau Dure se ocupó del México 2-1 Inglaterra, partidos ambos correspondientes a la misma ronda de octavos del Mundial Geopolítico.
Marsch y el optimismo que Marruecos desmontó en tres goles
La otra historia del día vino de Canadá. Jesse Marsch, seleccionador canadiense, ofreció una lectura peculiar de la derrota de su equipo ante Marruecos en octavos. Sus palabras:
«Controlamos totalmente el partido. Éramos los que más probabilidades teníamos de ganar el juego, pero los goles cambian los partidos y ellos pudieron replegarse. Pero en general en el partido fuimos mejores que ellos. Si antes del juego te hubieran dicho que íbamos a jugar así… pensarías que íbamos a ganar el partido» (traducción).
Canadá perdió 3-0. Mohamed Ouahbi, seleccionador de Marruecos, respondió con una sola frase:
«Hace falta valor para decir eso cuando pierdes 3-0» (traducción).
Concisa, certera. Ouahbi no necesitó más. canada vs marruecos octavos mundial 2026 marruecos
Cartas del día: VAR, pedantería y Bono
El newsletter de Football Daily incluye, como es habitual, las cartas de sus lectores. JJ Zucal defendió el tono crítico de la publicación frente a quienes pedían más positivismo:
«Con el debido respeto al señor Round (cartas de ayer), he leído muchas introducciones 'positivas' de Football Daily durante el Mundial Geopolítico, pero Football Daily nunca habría durado tanto como ha durado sin la 'sorna' de nosotros, los 1.057 pedantes» (traducción).
Anthony Alessandrini aportó su propia lectura irónica de las últimas semanas del torneo:
«Durante las primeras dos semanas de este Mundial de tamaño especial, fuimos sometidos a partido tras partido de fútbol fluido y de ataque, con apenas oportunidad (salvo los descansos de hidratación) de ver a los jugadores parados. Pero por fin, con el penalti tardío de Bélgica y el no-gol en el último segundo de Croacia, hemos vuelto a lo que hace bello al juego: las largas revisiones del VAR que deciden partidos cruciales» (traducción).
Y Phil Taverner cerró con un juego de palabras a costa del portero marroquí Bono —cuyo nombre completo es Yassine Bounou— y la banda U2:
«Bono hizo paradas superbes para Marruecos anoche. Sin duda les dio The Edge sobre Canadá» (traducción).
El chiste funciona en inglés, donde «The Edge» es el guitarrista de U2, pero también significa «la ventaja». En cualquier idioma, Bono estuvo sólido bajo los tres palos. canada