Harry Kane tiene cinco días para hacer historia: superar a Lionel Messi el miércoles ante Argentina y luego neutralizar a Mbappé o Lamine Yamal el domingo. El Balón de Oro y la primera final mundialista de Inglaterra en el exterior están en juego al mismo tiempo.
Cinco días. Eso es lo que separa a Harry Kane de un escenario que ningún futbolista inglés ha pisado desde 1966: una final de Copa del Mundo. El delantero del Bayern Múnich llega a esta semana con 73 goles en 64 apariciones entre club y selección durante la temporada, una cifra que en cualquier otro contexto sería el argumento central de su candidatura al Balón de Oro. Pero el miércoles, en Atlanta, deberá superar a Lionel Messi. Y el domingo, si pasa, a Kylian Mbappé o Lamine Yamal. Nada vendrá sin pelea.
Kane lo sabe desde siempre. Cuando era juvenil en el Tottenham, los entrenadores de las categorías formativas dudaban si valía la pena seguir con él. Esa desconfianza temprana moldeó algo en su carácter, una especie de motor interno que lo empuja a responder cada vez que alguien lo subestima. La semifinal ante Argentina es, en ese sentido, el examen más grande de su vida deportiva.
La temporada de su vida, con deuda pendiente
El traslado al Bayern en 2023 fue el quiebre. Por primera vez, Kane empezó a acumular títulos domésticos acordes a su nivel. En mayo se fue al Estadio Olímpico de Berlín y marcó un triplete en la final de la DFB-Pokal —la Copa de Alemania— cuando los bávaros golearon 3-0 al Stuttgart. En la última Champions League también fue decisivo: anotó en los dos partidos ante el Real Madrid en cuartos de final, y repitió en la eliminatoria ante el París Saint-Germain, aunque esa serie terminó con la eliminación alemana en semifinales.
Con la selección, Kane es el máximo goleador histórico de Inglaterra y su registro en fases de eliminación directa resiste el análisis. Lleva goles en los octavos de final de cinco torneos consecutivos, y en este Mundial salvó el trabajo de Thomas Tuchel con un doblete ante la República Democrática del Congo en la ronda de 32. En total, seis goles en seis partidos en esta Copa del Mundo. Bonos verificados · +18 · Juega con responsabilidadBonos exclusivos para apostar al Mundial 2026
«Por eso haces todo el trabajo detrás de escena», dijo Kane después de ese partido ante el Congo (traducción). «Esos tipos, Messi y Ronaldo, están en la cima de eso.» El comentario no fue casual: Kane ha estudiado con atención cómo los mejores atletas de distintas disciplinas cuidan su cuerpo. Messi tiene 39 años y sigue en pie. Kane tiene 32 y se imagina liderando el ataque inglés en el próximo Mundial, aunque para entonces tendría 36.
El peso de los grandes partidos
El problema, si se puede llamar así, es que Kane todavía no tiene una actuación definitoria en un partido definitorio. Eso es exactamente lo que separa al nivel de Messi del de cualquier otro delantero de élite. El argentino marcó cuando el Barcelona derrotó al Manchester United en las finales de Champions League de 2009 y 2011. Humilló al Real Madrid en los clásicos de manera sistemática. En Qatar 2022 fue el hilo conductor de Argentina: gol cuando había que ganarle a México en la segunda fecha del grupo, asistencia para Julián Álvarez en la semifinal ante Croacia, y dos goles ante Francia en la final. Esos son los estándares que Kane necesita alcanzar.
Su historial en partidos grandes no es malo, pero tiene manchas visibles. En el Mundial de Rusia 2018 ganó la Bota de Oro, pero se fue desgastando en las rondas finales y desperdició una ocasión clara para ampliar la ventaja inglesa en la semifinal que Croatia ganó. En la Eurocopa 2020 fue criticado en la fase de grupos, respondió con goles importantes ante Alemania, Ucrania y Dinamarca, pero desapareció en la final que Italia ganó por penales. En Qatar 2022 convirtió un penal, erró el siguiente, y Inglaterra —siendo el mejor equipo sobre el campo— cayó en cuartos ante Francia. En la Euro 2024, un problema de espalda lo condicionó durante todo el torneo, y Gareth Southgate lo sacó al minuto 61 de la final que España ganó.
El patrón se repite lo suficiente como para que sea una pregunta legítima, no una crítica injusta. ¿Puede Kane sostener su nivel cuando el partido pesa más?
En este Mundial la respuesta provisional es sí. No solo los goles: ante México en el Azteca generó el segundo tanto de Jude Bellingham y marcó el tercero desde el punto penal. Ante Noruega en cuartos, en Miami, el calor y la humedad le pesaron más que a sus compañeros y no estuvo a su mejor nivel, pero aguantó los 120 minutos. Para un jugador de su envergadura, esa capacidad de mantenerse disponible cuando el cuerpo no responde al cien por ciento también cuenta.
El Atlanta Stadium, con techo y aire acondicionado, le ofrece condiciones más favorables. Y Kane tiene atributos concretos para hacerle daño a la defensa argentina: altura, fuerza física y la lectura táctica para moverse entre Cristian Romero y Lisandro Martínez, dos centrales experimentados y duros. Si Kane gana ese duelo, Inglaterra tiene chances reales.
El Balón de Oro se vota en función de la temporada completa, y Kane ya tiene méritos suficientes para estar en la conversación. Pero si quiere ganar ese trofeo —y si quiere que su nombre se pronuncie fuera de Inglaterra con la misma reverencia que se pronuncia el de Messi o Ronaldo— necesita que los próximos cinco días sean distintos a todas las veces anteriores en que estuvo cerca y no llegó. inglaterra vs argentina semifinal mundial 2026 inglaterra