Mientras Atlanta recibía los partidos del Mundial 2026, la ciudad desalojaba campamentos de personas sin hogar a pocas cuadras de las zonas de fanáticos, en una práctica que se repitió en varias sedes del torneo.
Una semana antes de la final del Mundial, Gianni Infantino volaba en un jet privado de lujo desde Miami hacia Qatar. Ese mismo domingo, Donald Trump visitaba su complejo de golf en Virginia —una propiedad de más de 4.600 metros cuadrados de club, piscina olímpica y vistas al río Potomac— y en Atlanta, a menos de una milla de una de las zonas de fanáticos del torneo, empleados municipales entraban sin previo aviso a Freedom Park y retiraban carpas, documentos de identidad, medicamentos y pertenencias de personas que vivían allí.
La ciudad describió el operativo como "mantenimiento rutinario del parque". Un funcionario municipal aclaró que Freedom Park no era un campamento oficial, por lo que no se aplicaron los protocolos de proceso establecidos. Al día siguiente de la semifinal entre Inglaterra y Argentina —el último de los ocho partidos del Mundial que se jugaron en Atlanta—, el parque estaba prácticamente vacío: solo césped verde y casas residenciales al fondo, sin rastro de las carpas y bolsas que la ciudad había retirado.
Una política que va más allá del torneo
El desalojo de personas sin hogar de los centros de las ciudades sede fue una constante del Mundial en Estados Unidos, Canadá y México. El alcalde de Atlanta, Andre Dickens, no ocultó las razones. "Queremos asegurarnos de que esas personas sin refugio no se acerquen al centro ni a ninguna parte de Atlanta, no solo durante el Mundial sino a partir de ahora", declaró el año pasado.
La administración Trump también tiene posición tomada sobre el tema. El vicepresidente JD Vance, en un evento en Peachtree City en agosto pasado, utilizó un lenguaje que fue criticado por su hostilidad: "No deberías tener que cruzar la calle en el centro de Atlanta para evitar a un loco gritándole a tu familia" (traducción).
Atlanta lanzó un plan llamado Downtown Rising, diseñado específicamente para eliminar los campamentos del centro de la ciudad antes del torneo. La campaña cuenta con financiamiento y objetivos declarados que incluyen haber alojado a 500 personas. Bonos verificados · +18 · Juega con responsabilidadBonos exclusivos para apostar al Mundial 2026
El caso de Freedom Park, sin embargo, ilustra que las acciones municipales no siempre siguieron esos objetivos con cuidado. En enero del año pasado, Cornelius Taylor dormía en su carpa en Old Wheat Street, en el histórico barrio negro de Sweet Auburn, cuando llegaron trabajadores municipales a despejar la calle. Taylor murió aplastado por una excavadora de cinco toneladas mientras dormía. Su prometida describió después haber encontrado sangre y partes del cuerpo entre sus pertenencias. Su muerte derivó en promesas de mayor cuidado y en la introducción de nuevos protocolos en una ciudad que alberga a unas 3.000 personas sin hogar.
"¿A dónde fueron?"
La pregunta la formuló una trabajadora del Centro de Salud y Rehabilitación del condado de Fulton, justo frente al sendero de Freedom Park, donde se atiende a personas sin hogar con problemas de salud mental y adicciones. Ella notó una caída en el número de personas en las calles durante el Mundial y leyó historias sobre realojos temporales, pero no tenía claridad sobre dónde habían sido llevados ni si habían tenido alguna opción en esa decisión.
"No he visto evidencia de lo que ocurrió, pero sabemos que la gente se fue. Entonces, ¿a dónde fueron? Muchas de esas personas definitivamente querían estar donde estaban, en esa zona. Y no sé a dónde las llevaron. Así que podrían haber sido desplazadas muy lejos" (traducción).
No existe un centro oficial de realojo durante el Mundial en Atlanta. Un hombre sin hogar que se identificó como Sirius, visitante habitual del Centro Comunitario Crossroads —cerca de los hoteles de la FIFA en Atlanta y a veinte minutos a pie del estadio— contó que fue llevado a un centro más allá del West End de la ciudad.
"Me dejaron ahí en medio de la noche. Los llaman centros mormones o como sea, pero no son más que un depósito de policías. Parecía un campo de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA). Cuando lo vi, me fui. Caminé todo el camino de vuelta. Es por el Mundial. Están tratando de que se vea bien para los turistas. No quieren que los que arruinan la vista estén cerca" (traducción).
Sirius también contextualizó el cambio en los métodos: "Antes te dejaban en medio de la calle por Pryor Road, frente a Gateway. Ahora te llevan hasta Metropolitan, en las afueras" (traducción).
Drayvon Clark, otro hombre sin hogar, expresó su malestar con más detalle sobre el impacto del torneo en su comunidad.
"Sentimos que a mucha gente de nuestra comunidad la han expulsado. No somos solo cifras en dólares, somos más que eso. Somos personas y estamos frustrados de que hayan elegido tratarnos como menos que humanos en muchas de las áreas, por hacer dinero. No digo que no amemos el fútbol, sí lo amamos, pero es traumático. Fueron y contrataron guardabosques de parques de terceros, otras organizaciones, para intentar expulsar a la gente, a nuestra gente. No importa si son negros, blancos o incluso sin hogar. Solo queremos que se escuche nuestra voz" (traducción).
Un problema social que el Mundial aceleró
La situación de las personas sin hogar es un problema social profundo en Estados Unidos. Según cifras oficiales, hay al menos 770.000 personas sin techo en todo el país. En los últimos dos años se han aprobado cientos de nuevas leyes que criminalizan dormir al aire libre o permanecer en espacios públicos. El Mundial 2026 aceleró ese proceso en sus ciudades sede.
No es la primera vez que un gran evento deportivo en Atlanta genera este tipo de consecuencias. En los Juegos Olímpicos de Atlanta de 1996, la ciudad también recurrió a medidas similares para limpiar el centro urbano de cara a los visitantes internacionales, un antecedente que recuerda que la tensión entre el espectáculo global y la realidad local no es nueva ni accidental.
La diferencia entre la imagen que el torneo proyecta —la FIFA repite que el fútbol une al mundo— y lo que vivieron personas como Sirius o Drayvon Clark en las calles de Atlanta durante esas semanas es la que queda sin respuesta oficial. desalojos sin hogar mundial 2026 atlanta atlanta world cup 2026